El aumento repentino de los precios del petróleo indujo a los países industrializados a establecer normas para contener el consumo energético y, sobre todo, para limitar el consumo relacionado con la calefacción de los inmuebles. La estrategia a seguir fue, por un lado, aumentar el poder aislante de los muros exteriores, cubiertas y cierres, reduciendo las pérdidas debidas a la conducción y, por otro, se mejoró el sistema de cerramiento en puertas y ventanas para limitar las perdidas de calor o frío por convección o dispersión. Para contribuir al ahorro de energía, las instalaciones de aire acondicionado se vieron obligadas a reciclar continuamente un porcentaje muy importante del mismo, favoreciendo así, si la instalación no se limpia y desinfecta de forma regular, la difusión de contaminantes y microorganismos por toda la instalación.
Todas estas medidas provocaron consecuencias inmediatas: no sólo aumentaron repentinamente todas las enfermedades alérgicas y pulmonares, sino que creció enormemente la rapidez con que se difundían las enfermedades infecciosas entre los usuarios de un mismo inmueble y los ocupantes presentabas síntomas de estrés, depresión, eritemas, jaquecas, problemas respiratorios, inflamación de la garganta o irritación en los ojos, provocados por diversos factores relacionados con el estado y las condiciones del edificio en el que desarrollan parte de su actividad. Estos fenómenos se generalizaron tanto que se llegó a la definición de "Síndrome del Edificio Enfermo".
En la sección II referente a las Obligaciones de los Empresarios se menciona el articulo 6 correspondientes a las Obligaciones Generales lo siguiente: A fin de garantizar la seguridad y la salud de los trabajadores, el empresario deberá velar por la limpieza periódica de los lugares de trabajo, por el mantenimiento técnico de las instalaciones y dispositivos, y en particular los mencionados en el anexo I punto 6 y en el Anexo II punto 6, que puedan afectar a la seguridad, salud y garantía de las condiciones de higiene adecuadas para los trabajadores. |